Estudio / Levítico 13 / Versículo 43

Levítico 13:43

El sacerdote la examinará; y si la hinchazón de la llaga es blanca y rojiza en su cabeza calva o en su frente calva, como la lepra en la piel de la carne,

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

40 El hombre que ha perdido el cabello de la cabeza es calvo, pero está limpio.

41 Si ha perdido el cabello de la parte frontal de la cabeza, es calvo de la frente, pero está limpio.

42 Pero si en la cabeza calva o en la frente calva aparece una llaga blanca y rojiza, es lepra que ha brotado en su cabeza calva o en su frente calva.

43 El sacerdote la examinará; y si la hinchazón de la llaga es blanca y rojiza en su cabeza calva o en su frente calva, como la lepra en la piel de la carne,

44 es un hombre leproso, es impuro. El sacerdote lo declarará totalmente impuro; su plaga está en su cabeza.

45 El leproso que tenga la plaga llevará sus ropas rasgadas, la cabeza descubierta, cubrirá su labio superior y gritará: «¡Impuro, impuro!»

46 Mientras la plaga esté en él, será impuro; es impuro. Vivirá solo, y su morada estará fuera del campamento.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo Levítico 13:43 se enmarca en un pasaje que regula cómo distinguir la lepra de otras afecciones de la piel, particularmente en áreas calvas de la cabeza o frente. El sacerdote tiene el papel de examinar cuidadosamente las lesiones para evitar falsas identificaciones de lepra, pues no toda mancha o inflamación implica impureza ceremonial. La descripción de la mancha con apariencia blanca y rojiza en la piel calva es un criterio específico para la diagnosis.

Contexto literario

Leviticus 13:38-46 aborda las indicaciones para diferenciar manchas comunes de la verdadera lepra y los procedimientos a seguir con quienes la padezcan. Se destacan provisiones que evitan marcar erróneamente deformidades naturales o condiciones no contagiosas como lepra, enfatizando la importancia de la precisión en el ministerio sacerdotal. También explica las implicaciones sociales y religiosas para los afectados, incluyendo su exclusión temporal para preservar la pureza de la comunidad.

Desarrollo del pasaje

El texto puntualiza que ni una piel pecosa ni una cabeza calva deben confundirse con lepra, subrayando que no toda alteración visible debe traducirse en impureza. Si una hinchazón en la cabeza calva muestra características semejantes a la lepra, como tonalidades blancas y rojizas, entonces el sacerdote debe declararla como contagiosa. Este diagnóstico implica que la persona es considerada totalmente impura y debe ser aislada conforme a la ley. La lepra en la cabeza simboliza, en un sentido más amplio, una corrupción grave que contamina desde el centro, lo que conlleva una exclusión social y espiritual significativa.

Nota de lectura

La ley mosaica establecía un estricto control sobre la lepra por su impacto social y religioso, no porque la lepra en sí fuese pecado, sino por ser un signo de contaminación y juicio divino. La precisión en el diagnóstico evitaba daños innecesarios y permitía mantener la santidad comunitaria. Además, la exclusión temporal del leproso reflejaba la gravedad de la afección y su simbolismo sobre la impureza y la necesidad de arrepentimiento y purificación.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: leviticus 13:38-46. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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