Levítico 11:4
Pero de los que rumian o tienen la pezuña partida, no comerán estos: el camello, porque rumia pero no tiene la pezuña partida; les será impuro.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
1 El Señor habló a Moisés y a Aarón y les dijo:
2 «Hablen a los hijos de Israel y díganles: Estas son las bestias que podrán comer de entre todos los animales que hay sobre la tierra.
3 De entre los animales, podrán comer todo aquel que tenga la pezuña partida, hendida en dos, y que rumie.
4 Pero de los que rumian o tienen la pezuña partida, no comerán estos: el camello, porque rumia pero no tiene la pezuña partida; les será impuro.
5 El damán, porque rumia pero no tiene la pezuña partida; les será impuro.
6 La liebre, porque rumia pero no tiene la pezuña partida; les será impura.
7 El cerdo, aunque tiene la pezuña partida y hendida en dos, no rumia; les será impuro.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Leviticus 11:4 establece una regla clara sobre cuáles animales son considerados limpios para el consumo según la ley dada a Israel. El versículo menciona específicamente al camello, que aunque rumia, no tiene la pezuña partida, lo que lo hace impuro para los israelitas. Esta distinción se basa en una regla general: sólo los animales que reúnen ambas características, rumiar y tener la pezuña dividida, son aptos para comer.
Contexto literario
El pasaje de Levítico 11:1-8 aparece en el marco de las instrucciones dadas a Aarón, el sumo sacerdote, y a Moisés para enseñar al pueblo la diferencia entre lo limpio y lo inmundo, especialmente en cuanto a los alimentos permitidos y prohibidos. Esto refuerza la identidad del pueblo de Israel como distinto y obediente a Dios, no sólo en su culto sino en su vida diaria, evitando prácticas comunes entre otras naciones que podrían mezclarse con la idolatría o resultar dañinas para la salud.
Desarrollo del pasaje
Históricamente, esta regulación fue tanto una muestra de obediencia como una medida de protección. Algunas carnes prohibidas podían ser perjudiciales para la salud en el contexto cultural y medioambiental en que vivían los israelitas. Además, la limpieza ritual separaba a Israel social y espiritualmente de otras naciones, manteniendo así su singularidad y evitando la influencia pagana. El camello, que rumia pero que no tiene la pezuña partida, simboliza este criterio preciso y cuidadoso que Dios estableció para que el pueblo aprendiera a distinguir lo santo de lo común. La ley invitaba a los creyentes a mantener una vida de sobriedad y a practicar tanto la meditación interna como las acciones externas que reflejaran su fe.
Nota de lectura
Es importante comprender que esta ley no se estableció arbitrariamente, sino que tenía un propósito espiritual, social y físico. Prohibir animales como el camello reforzaba la obediencia y enseñaba a Israel a mantenerse separado de las prácticas paganas, a la vez que promovía una salud integral. También invitaba a reflexionar sobre la relación entre creencias internas y comportamiento externo, indicando que ambas dimensiones deben estar presentes para ser considerados 'limpios'.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: leviticus 11:1-8. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.