Lamentaciones 2:18
Su corazón clamó al Señor: «Oh muro de la hija de Sion, deja correr lágrimas como un río, día y noche; no te des tregua, que no cesen las pupilas de tus ojos».
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
15 Todos los que pasan por el camino baten las manos contra ti; silban y menean la cabeza ante la hija de Jerusalén, diciendo: «¿Es esta la ciudad que llamaban Perfección de hermosura, Alegría de toda la tierra?»
16 Todos tus enemigos abren la boca contra ti; silban y rechinan los dientes, diciendo: «La hemos devorado; ciertamente este es el día que esperábamos; lo hemos hallado, lo hemos visto.»
17 El Señor ha cumplido lo que había determinado; ha ejecutado su palabra enviada desde tiempos antiguos. Ha derribado sin compasión; ha hecho que el enemigo se regocije sobre ti y ha engrandecido el poder de tus adversarios.
18 Su corazón clamó al Señor: «Oh muro de la hija de Sion, deja correr lágrimas como un río, día y noche; no te des tregua, que no cesen las pupilas de tus ojos».
19 Levántate, clama en la noche, al comenzar las vigilias; derrama tu corazón como agua ante la presencia del Señor. Alza tus manos hacia él por la vida de tus pequeños, que desfallecen de hambre en la entrada de todas las calles.
20 Mira, Señor, y considera a quién has hecho esto. ¿Comerán las mujeres el fruto de su vientre, los niños criados en sus brazos? ¿Serán muertos en el santuario del Señor el sacerdote y el profeta?
21 Niño y anciano yacen en el suelo de las calles; mis vírgenes y mis jóvenes han caído a espada. Los has matado en el día de tu ira; los has degollado sin piedad.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo lamentations 2:18 refleja un profundo clamor del corazón hacia el Señor en medio de una calamidad continua y desgarradora, evocando la imagen del muro de la hija de Sion como un vigilante perpetuo que debe dejar fluir sus lágrimas sin cesar. El llamado a un llanto constante «como un río, día y noche» resalta una lamentación intensa y prolongada, impidiendo cualquier tregua o descanso en la expresión del dolor. Esta expresión no es solo un quejido superficial, sino una manifestación de una aflicción profunda, que reconoce la magnitud de las pérdidas y sufrimientos que continúan afectando a la comunidad.
Contexto literario
Este versículo forma parte de un amplio rango de lamentaciones (Lamentaciones 2:10-22) que describen la devastación de Jerusalén tras la conquista de los babilonios. El texto describe múltiples expresiones del dolor social, desde los jueces despojados de su autoridad hasta las jóvenes humilladas y la intensa aflicción del profeta mismo. En este contexto, se anima a que el pueblo continúe manifestando su tristeza y arrepentimiento, reconociendo que las calamidades seguirán y que la aflicción debe profundizarse para ablandar corazones endurecidos y fomentar la verdadera humildad y arrepentimiento.
Desarrollo del pasaje
El comentario histórico señala que este clamor podría interpretarse como una expresión ambivalente: por un lado, un llanto sincero hacia Dios en busca de misericordia, y por otro, una queja amarga no necesariamente acompañada de arrepentimiento genuino. El profeta exhorta a los habitantes a no cesar en su lamento, enfatizando que las desgracias no han terminado y que deberá mantenerse el sufrimiento visible para que se alcance una transformación espiritual completa. Este versículo retrata así la intensidad y persistencia del dolor colectivo, donde las lágrimas son continuas, sin permitir a los ojos ni un momento de descanso, en señal de la gravedad y la constancia del juicio que pesa sobre la nación.
Nota de lectura
Es significativo que en medio del sufrimiento, el versículo personifique al muro como símbolo protector y testimonio del pueblo, dándole voz para expresar estas lágrimas incesantes. Además, esta imagen evoca la idea de vigilancia constante y de una aflicción que no puede ser reprimida ni temporariamente olvidada. La insistencia en el llanto continuo sirve también como exhortación para no caer en la insensibilidad frente al castigo divino, sino para perseverar en la búsqueda de la restauración espiritual.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: lamentations 2:10-22. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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