Juan 15:1
Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.
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Leer este capítulo →Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.
Ver ficha y comentario →Todo sarmiento en mí que no da fruto, él lo corta; y todo el que da fruto, lo poda para que produzca aún más.
Ver ficha y comentario →Ahora ustedes están limpios por la palabra que les he hablado.
Ver ficha y comentario →Permanezcan en mí, y yo en ustedes. Así como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, tampoco ustedes pueden, si no permanecen en mí.
Ver ficha y comentario →Yo soy la vid, ustedes son los sarmientos. El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto; porque separados de mí no pueden hacer nada.
Ver ficha y comentario →Si alguien no permanece en mí, es echado fuera como un sarmiento, se seca; lo recogen, lo echan al fuego y arde.
Ver ficha y comentario →Si permanecen en mí, y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran, y se les concederá.
Ver ficha y comentario →En esto es glorificado mi Padre: en que den mucho fruto, y así serán mis discípulos.
Ver ficha y comentario →Como el Padre me ha amado, así también yo los he amado; permanezcan en mi amor.
Ver ficha y comentario →Si guardan mis mandamientos, permanecerán en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Ver ficha y comentario →Les he hablado de estas cosas para que mi gozo esté en ustedes, y su gozo sea completo.
Ver ficha y comentario →Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado.
Ver ficha y comentario →Nadie tiene mayor amor que este: dar la vida por sus amigos.
Ver ficha y comentario →Ustedes son mis amigos, si cumplen lo que yo les mando.
Ver ficha y comentario →Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero los he llamado amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre.
Ver ficha y comentario →No me eligieron ustedes a mí, sino que yo los elegí a ustedes y los he puesto para que vayan y den fruto, y que ese fruto permanezca; para que todo lo que pidan al Padre en mi nombre, él se lo conceda.
Ver ficha y comentario →Esto les mando: que se amen unos a otros.
Ver ficha y comentario →Si el mundo los odia, sepan que a mí me ha odiado antes que a ustedes.
Ver ficha y comentario →Si fueran del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero como no son del mundo, sino que yo los elegí de entre el mundo, por eso el mundo los odia.
Ver ficha y comentario →Recuerden la palabra que les dije: «El siervo no es mayor que su señor». Si me han perseguido a mí, también los perseguirán a ustedes; si han guardado mi palabra, también guardarán la de ustedes.
Ver ficha y comentario →Pero todo esto les harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió.
Ver ficha y comentario →Si yo no hubiera venido y no les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado.
Ver ficha y comentario →El que me odia, también odia a mi Padre.
Ver ficha y comentario →Si yo no hubiera hecho entre ellos obras que nadie más ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora las han visto y han odiado tanto a mí como a mi Padre.
Ver ficha y comentario →Pero esto sucede para que se cumpla la palabra escrita en la ley: «Me odiaron sin motivo».
Ver ficha y comentario →Pero cuando venga el Consolador, a quien yo enviaré a ustedes de parte del Padre, el Espíritu de verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí.
Ver ficha y comentario →Y también ustedes darán testimonio, porque han estado conmigo desde el principio.
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