Job 28:26
cuando fijó ley para la lluvia y trazó camino para el relámpago del trueno;
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
23 Dios conoce su camino, y él sabe dónde está.
24 Porque él mira hasta los confines de la tierra, y contempla todo lo que hay bajo los cielos.
25 Cuando dio peso al viento y estableció la medida de las aguas;
26 cuando fijó ley para la lluvia y trazó camino para el relámpago del trueno;
27 entonces la vio, la declaró, la preparó y también la escudriñó.
28 Y dijo al hombre: «Mira, el temor del Señor es sabiduría, y apartarse del mal es entendimiento».
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Job 28:26 describe cómo Dios estableció leyes para la lluvia y trazó camino para el relámpago del trueno, ilustrando el control divino sobre la naturaleza que escapa a la completa comprensión humana. Este versículo destaca que la sabiduría de Dios en las operaciones naturales y providenciales está cuidadosamente establecida y determinada desde la eternidad, accesible solo para Él, mientras que la humanidad debe conformarse con reconocer su limitación para entender estos misterios.
Contexto literario
En Job 28:20-28, el texto plantea una reflexión profunda sobre la búsqueda de la sabiduría y el conocimiento, especialmente en relación con la voluntad y providencia divinas. Job y sus interlocutores exploran la diferencia entre la sabiduría oculta en Dios y la sabiduría revelada al hombre. En este pasaje se enfatiza que la sabiduría última y los designios divinos están fuera del alcance humano y solo Dios conoce perfectamente sus caminos, mientras que los humanos deben aceptar esa limitación y centrarse en lo que Dios ha revelado para vivir correctamente.
Desarrollo del pasaje
El comentario histórico señala que la sabiduría de Dios, especialmente en su gobierno providencial, es inaccesible para el hombre porque sus designios son secretos y demasiado elevados para la mente humana. Dios fija orden en la naturaleza, como se ejemplifica en el control de la lluvia y el relámpago, estableciendo reglas y caminos definidos que el hombre no puede alterar ni comprender en profundidad. Este conocimiento pertenece exclusivamente a Dios, quien domina el universo con omnisciencia y omnipotencia. Además, se destaca que, aunque no podemos entender el motivo exacto de cada acontecimiento, podemos confiar en que Dios tiene un propósito definido y ordenado. Por otro lado, el pasaje nos invita a aceptar con humildad que solo una parte del conocimiento divino se nos revela, especialmente aquella que es necesaria para nuestro deber y bienestar: temer a Dios y apartarse del mal, lo cual constituye verdadera sabiduría.
Nota de lectura
El versículo muestra cómo las fuerzas naturales, que parecen caóticas e incontrolables para el ser humano, están en realidad bajo la precisa legislación divina. La mención a la lluvia y el relámpago no solo señala fenómenos físicos sino que subraya la idea de que toda la creación opera bajo el plan y la sabiduría infinitas de Dios. Se destaca la enseñanza de que el conocimiento humano está limitado y que debemos contentarnos con la sabiduría práctica que Dios nos ha dado, basada en la reverencia y el comportamiento correcto, pues el resto de su conocimiento permanece oculto y es dominio exclusivo de Dios.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: job 28:20-28. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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