Isaías 62:9
Pero quienes lo recojan lo comerán y alabarán al Señor; y quienes lo junten lo beberán en los atrios de mi santuario.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
6 Sobre tus muros, Jerusalén, he puesto centinelas; nunca callarán, ni de día ni de noche. Ustedes, los que invocan al Señor, no guarden silencio,
7 ni le den descanso, hasta que establezca a Jerusalén y la convierta en alabanza en la tierra.
8 El Señor ha jurado por su mano derecha y por el brazo de su poder: «Nunca más daré tu grano por comida a tus enemigos, ni beberán los extranjeros tu vino, por el cual trabajaste».
9 Pero quienes lo recojan lo comerán y alabarán al Señor; y quienes lo junten lo beberán en los atrios de mi santuario.
10 Pasen, pasen por las puertas; preparen el camino para el pueblo; allanen, allanen la calzada; quiten las piedras; levanten un estandarte para los pueblos.
11 He aquí, el Señor ha proclamado hasta los confines de la tierra: «Digan a la hija de Sion: Mira, tu salvación viene; mira, su recompensa va con él, y su obra le precede».
12 Los llamarán Pueblo Santo, Redimidos del Señor; y a ti te llamarán Buscada, Ciudad no abandonada.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
En Isaías 62:9, se presenta una promesa de restauración y bendición para Jerusalén, en la cual quienes recojan los frutos de la tierra podrán comerlos y alabarán al Señor, y quienes junten el vino lo beberán en los atrios del santuario. Este versículo refleja el fin de tiempos de pobreza y de despojo, señalando que la comunidad disfrutará de abundancia y de una vida dedicada al homenaje y gratitud hacia Dios en su templo.
Contexto literario
El versículo forma parte de un conjunto (Isaías 62:6-9) que describe dos promesas fundamentales para Jerusalén: primero, el derramamiento de un espíritu de oración y vigilancia espiritual por medio de sus ministros y pueblo; y segundo, la abundancia material y espiritual que seguirá a esta renovación. Este pasaje está enmarcado en un momento de gran dificultad para la ciudad, donde antes sus recursos habían sido arrebatados por enemigos, pero ahora Dios promete restauración plena y segura.
Desarrollo del pasaje
Isaías 62:9 destaca que quienes recojan los frutos podrán comerlos y alabarán al Señor; esto implica que la prosperidad no solo es para provecho personal sino para honrar a Dios, manifestado en la celebración pública en su santuario. Textualmente, el disfrute de estos bienes no estará solo, sino en un contexto comunitario y sagrado, en los atrios del templo. El versículo subraya la alegría y gratitud que debe acompañar a la provisión divina y la importancia de usar esos recursos para el culto y la acción de gracias. La restauración material se une así a la espiritual, señalando un tiempo de bendición integral para el pueblo de Dios.
Nota de lectura
Este versículo confirma que la bendición de Dios implica tanto restauración espiritual como material; la abundancia de frutos y vino garantiza seguridad y oportunidad para alabarle públicamente. Además, el pasaje insiste en la importancia de que la comunidad participe activamente en la alabanza y culto, destacando la conexión entre bendición, responsabilidad y adoración en la vida del pueblo de Dios.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: isaiah 62:6-9. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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