Estudio / Isaías 57 / Versículo 19

Isaías 57:19

Creo fruto de labios: «Paz, paz al que está lejos y al que está cerca» —dice el Señor—; y yo lo sanaré.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

16 Porque no contenderé para siempre, ni estaré siempre airado; pues el espíritu desfallecería ante mí, y las almas que yo he creado.

17 Por la iniquidad de su codicia me airé y lo herí; escondí mi rostro y me indigné, pero él siguió rebelde por el camino de su corazón.

18 He visto sus caminos, y lo sanaré; lo guiaré y devolveré consuelo a él y a sus enlutados.

19 Creo fruto de labios: «Paz, paz al que está lejos y al que está cerca» —dice el Señor—; y yo lo sanaré.

20 Pero los impíos son como el mar agitado, que no puede estar quieto, y sus aguas arrojan cieno y lodo.

21 No hay paz —dice mi Dios— para los impíos.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

En Isaías 57:19, el texto habla de un mensaje de paz que Dios ofrece a su pueblo dividido en dos grupos: aquellos que buscan la paz y aquellos que continúan en la rebelión. La promesa es clara: Dios crea "fruto de labios", es decir, una expresión genuina de agradecimiento y paz para quienes están cerca y lejos, indicando una reconciliación amplia y profunda, acompañada de sanidad espiritual.

Contexto literario

Este versículo se encuentra en un pasaje (Isaías 57:17-21) que describe la dura corrección divina sobre Israel debido a su pecado, especialmente la codicia espiritual e idolatría, y la división interna del pueblo entre aquellos que permanecen en obstinación y quienes lamentan sus caminos y buscan arrepentimiento y renovación. La ira de Dios se manifiesta en castigos y ocultación, pero también en la oferta de restauración.

Desarrollo del pasaje

El comentarista histórico explica que Israel es presentado como una persona con dos grupos claramente diferenciados: los 'hijos de la paz', a quienes Dios habla de paz y promete sanar, y los otros, que permanecen en la desobediencia y reciben juicio. La codicia era un pecado grave que provocó la ira divina, pero la misericordia de Dios se extiende a quienes se arrepienten. El versículo señala que Dios hace brotar "fruto de labios" — manifestaciones de paz y gratitud que nacen de la palabra y la reconciliación divina. Esta paz se ofrece tanto a los lejanos como a los cercanos, simbolizando la inclusión de todos los que quieran dejar el pecado. Dios promete sanar, no solo corregir, mostrando la profundidad de su gracia y restauración espiritual para los fieles. Sin embargo, quienes persisten en el mal seguirán sin paz, como se observa en los versículos siguientes.

Nota de lectura

Este pasaje insiste en la diferencia fundamental entre los corazones endurecidos por la codicia y la idolatría y aquellos corazones contritos que Dios sana. La "paz" no es simplemente ausencia de conflicto, sino una reconciliación activa y sanación espiritual creada por la iniciativa de Dios, acompañada del compromiso del creyente de responder con gratitud y cambio de vida. La referencia a "lejos" y "cerca" puede entenderse en un sentido físico, social o espiritual, resaltando la oferta universal de restauración para todos los arrepentidos.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: isaiah 57:17-21. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.

Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

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