Isaías 37:20
Ahora pues, Señor nuestro Dios, sálvanos de su mano, para que todos los reinos de la tierra sepan que solo tú eres el Señor.»
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
17 Inclina tu oído, oh Señor, y escucha; abre tus ojos, oh Señor, y mira; atiende todas las palabras de Senaquerib, que ha enviado para afrentar al Dios viviente.
18 En verdad, Señor, los reyes de Asiria han devastado todas las naciones y sus tierras,
19 y han arrojado sus dioses al fuego, porque no eran dioses, sino obra de manos humanas, de madera y piedra; por eso los destruyeron.
20 Ahora pues, Señor nuestro Dios, sálvanos de su mano, para que todos los reinos de la tierra sepan que solo tú eres el Señor.»
21 Entonces Isaías hijo de Amoz envió a decir a Ezequías: «Así dice el Señor, Dios de Israel: Por cuanto oraste a mí contra Senaquerib, rey de Asiria,
22 esta es la palabra que el Señor ha hablado acerca de él: La virgen, hija de Sion, te ha despreciado y se ha burlado de ti; la hija de Jerusalén ha sacudido su cabeza tras de ti.
23 ¿A quién has insultado y blasfemado? ¿Contra quién has alzado la voz y levantado tus ojos en alto? Contra el Santo de Israel.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Isaías 37:20 expresa una súplica intensa de salvación dirigida a Dios, reconociendo su poder absoluto y buscando que su intervención divina sea clara para todas las naciones. Esta oración refleja la confianza plena en que sólo Dios es soberano sobre todos los reinos de la tierra y que su acción es necesaria para manifestar su supremacía.
Contexto literario
Este versículo forma parte de un pasaje más amplio (Isaías 37:8-20) donde se describe la amenaza militar de Sennacherib contra Judá y la respuesta de fe del rey Ezequías. Ante el peligro de invasión inminente, Ezequías presenta la carta del enemigo ante Dios y ora pidiendo protección, confiando en que Dios defenderá a su pueblo y desmentirá la arrogancia del adversario.
Desarrollo del pasaje
El comentario histórico señala que Ezequías confió en la promesa divina, actuando con calma y sin responder directamente a las amenazas del enemigo, dejando el asunto en manos de Dios. Se destaca que la oración de Ezequías, que incluye el reconocimiento de que Dios es el Señor único y soberano, es un acto de fe y humildad ante la adversidad. Además, el texto muestra cómo Dios permite que su pueblo tenga acceso libre y sincero para expresar sus preocupaciones, incluso presentando frente a Él las mismas palabras de sus adversarios escritas. Se subraya también que la soberanía de Dios sobre todos los pueblos es el fundamento para que Ezequías confíe en su protección, y que la gloria de Dios es un motivo poderoso para que Él intervenga en defensa de su pueblo.
Nota de lectura
Este pasaje resalta la importancia de la oración sincera y confiada en tiempos de crisis, así como el valor de fundamentar las súplicas en los atributos y soberanía de Dios. Además, muestra cómo el orgullo y la confianza en la fuerza humana, como la de Sennacherib, pueden ser puestos en jaque por la acción divina, siendo un recordatorio de que la verdadera seguridad está en Dios y no en el poder terrenal.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: isaiah 37:8-20. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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