Isaías 33:4
Y tu botín será recogido como recoge la oruga; como corretean las langostas, así correrán sobre él.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
1 ¡Ay de ti, que destruyes y no has sido destruido; que traicionas y no han traicionado contra ti! Cuando dejes de destruir, serás destruido; y cuando termines de traicionar, te traicionarán a ti.
2 Señor, ten misericordia de nosotros; en ti hemos esperado. Sé nuestro brazo cada mañana, y nuestra salvación en el tiempo de angustia.
3 Al estruendo del tumulto huyeron los pueblos; cuando te levantaste, las naciones se dispersaron.
4 Y tu botín será recogido como recoge la oruga; como corretean las langostas, así correrán sobre él.
5 El Señor es exaltado, porque mora en lo alto; ha llenado a Sion de juicio y justicia.
6 La sabiduría y el conocimiento serán la estabilidad de tus tiempos, y la fuerza de la salvación; el temor del Señor es su tesoro.
7 Mira, sus valientes clamarán afuera; los mensajeros de paz llorarán amargamente.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Isaías 33:4 describe cómo el botín del enemigo será recogido de manera tan rápida y completa como lo hacen las orugas y las langostas en un campo, simbolizando una restitución inevitable y total a favor de Judá. Este pasaje se inserta en un contexto donde se anuncia la justicia de Dios contra la arrogante y traicionera nación asiria, que había despojado violentamente al pueblo de Dios y violado pactos de paz. El texto destaca que la violencia y el engaño de los enemigos no quedarán sin castigo, y que incluso sus propias fuerzas serán derrotadas y saqueadas.
Contexto literario
El pasaje forma parte de Isaías 33:1-12, donde se anuncia el juicio divino sobre Asiria, culpable de profanar pactos y maltratar a Israel injustamente, y se exhorta al pueblo de Judá a buscar la misericordia de Dios. Se describe la aflicción de Jerusalén durante la amenaza asiria y la posterior intervención de Dios que resulta en la dispersión y derrota del enemigo. En este marco, el versículo señala la forma en que el saqueo previamente sufrido será revertido por la victoria y el rescate otorgados por Dios.
Desarrollo del pasaje
El comentarista señala que la referencia a orugas y langostas enfatiza la rapidez y eficacia con que el pueblo de Jerusalén recogerá el botín de sus enemigos, analogía que refleja también una justicia divina que paga con la misma medida a quienes cometieron crueldad y fraude. La imagen recuerda que, así como las plagas de insectos barren los cultivos, también se ejecutará un castigo completo contra Asiria, donde sus riquezas serán arrebatadas por aquellos a quienes antes oprimieron. Esta restitución ocurre después de que Dios rompe el poder militar asirio, permitiendo que Judá recupere lo perdido y reciba bendición y protección.
Nota de lectura
La expresión pictórica de la oruga y la langosta es común en el contexto bíblico para ilustrar destrucción rápida y total; aquí se reinvierte para simbolizar la recolección abundante y fácil del botín de los asirios. Este versículo sigue al anuncio de la derrota del enemigo y a la intercesión del pueblo, poniendo en evidencia que la confianza en Dios se verá confirmada con la justicia y la restauración efectivas. El pasaje refleja la soberanía divina sobre naciones poderosas y la protección especial que recibe el pueblo fiel.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: isaiah 33:1-12. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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