Ezequiel 29:5
Y te dejaré tendido en el desierto, a ti y a todos los peces de tus ríos; caerás sobre la superficie del campo, no serás recogido ni reunido. Te he dado por alimento a las bestias de la tierra y a las aves del cielo.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
2 «Hijo de hombre, vuelve tu rostro contra Faraón, rey de Egipto, y profetiza contra él y contra todo Egipto.
3 Habla y di: Así dice el Señor Dios: He aquí, yo estoy contra ti, Faraón, rey de Egipto, gran monstruo que yace en medio de sus ríos, el que ha dicho: “Mi río es mío, y yo mismo lo hice para mí”.
4 Pero pondré garfios en tus mandíbulas, y haré que los peces de tus ríos se peguen a tus escamas; y te sacaré de en medio de tus ríos, y todos los peces de tus ríos quedarán adheridos a tus escamas.
5 Y te dejaré tendido en el desierto, a ti y a todos los peces de tus ríos; caerás sobre la superficie del campo, no serás recogido ni reunido. Te he dado por alimento a las bestias de la tierra y a las aves del cielo.
6 Y todos los habitantes de Egipto sabrán que yo soy el Señor, porque han sido un bastón de caña para la casa de Israel.
7 Cuando te tomaron de la mano, te quebraste y les desgarraste todo el hombro; y cuando se apoyaron en ti, te rompiste y les hiciste tambalear toda la espalda.
8 Por tanto, así dice el Señor Dios: He aquí, traeré espada contra ti, y cortaré de ti hombre y bestia.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Ezequiel 29:5 forma parte de una profecía contra Egipto y su rey, el faraón, que se presenta simbólicamente como un gran dragón o cocodrilo en medio de sus ríos, confiado y orgulloso de su poder y riquezas. La imagen sugiere la arrogancia del faraón, quien se considera dueño absoluto y creador de sus bienes, olvidando que todo proviene de Dios. La profecía anuncia que Dios sacará al faraón y a todos los que dependen de él, representados como peces en sus ríos, y los dejará tirados en el desierto, expuestos sin oportunidad de ser recogidos o protegidos, convirtiéndolos en alimento para las bestias de la tierra y aves del cielo. Esto simboliza la ruina completa y la pérdida total de poder y apoyo que enfrentarán debido a su soberbia y su traición a Israel, a quien habían prometido ayuda pero fallaron.
Contexto literario
Esta profecía fue dada en el décimo año del cautiverio de Judá, en un momento crítico cuando el rey de Egipto intentaba socorrer a Jerusalén asediada, generando falsas expectativas que no se cumplieron. La profecía abarca Ezequiel 29:1-7 y se sitúa cronológicamente después de la profecía contra Tiro, aunque ésta se cumplió antes. El faraón al que se refiere, llamado Hophra, había hecho alarde de su poder y seguridad, incluso afirmando que ni Dios podría expulsarlo de su reino. Sin embargo, enfrentó una derrota militar significativa que provocó rebeliones internas y la desintegración de su autoridad, cumpliendo así la palabra de Dios.
Desarrollo del pasaje
En este pasaje, el faraón es comparado con un cocodrilo descansando en sus ríos, confiado en su dominio e independencia. Pero Dios declara que tiene control sobre él y que lo extraerá de su aparente seguridad junto con sus seguidores—la gente y el ejército, simbolizados como peces adheridos a sus escamas—los cuales serán destruidos en conjunto. La imagen de ser arrojados sobre tierra seca sin posibilidad de rescate enfatiza la desesperación y derrota total. Este juicio es consecuencia de la arrogancia del faraón, su presunción de autarquía y su ruptura de compromisos con Israel, traicionando su confianza y estimulando su caída irreversible.
Nota de lectura
El simbolismo del faraón como dragón o cocodrilo en sus ríos refleja la percepción de su poderío y su orgullo insensato. La profecía enfatiza especialmente la soberbia humana frente a la soberanía divina, mostrando que ningún gobernante, por fuerte que parezca, está fuera del control de Dios. Además, el castigo ejemplifica la justicia divina contra la traición y la falsa esperanza ofrecida a otros pueblos, destacando la importancia de la fidelidad y la humildad ante Dios.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ezekiel 29:1-7. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.