Ezequiel 21:6
Por tanto, gime, hijo de hombre, con quebranto de tus lomos; y con amargura gime ante sus ojos.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
3 Y di a la tierra de Israel: Así dice el Señor: He aquí, yo estoy contra ti, y sacaré mi espada de su vaina, y cortaré de ti tanto al justo como al malvado.
4 Porque cortaré de ti tanto al justo como al malvado; mi espada saldrá de su vaina contra toda carne, desde el sur hasta el norte.
5 Para que toda carne sepa que yo, el Señor, he sacado mi espada de su vaina; no volverá más.
6 Por tanto, gime, hijo de hombre, con quebranto de tus lomos; y con amargura gime ante sus ojos.
7 Y cuando te pregunten: “¿Por qué gimes?”, responderás: «Por las noticias que llegan, porque vienen; y todo corazón se derretirá, y todas las manos se debilitarán, y todo espíritu se desvanecerá, y todas las rodillas serán como agua». He aquí, viene y se cumplirá, dice el Señor Dios.
8 Y la palabra del Señor vino a mí de nuevo, diciendo:
9 «Hijo de hombre, profetiza y di: Así dice el Señor: ¡Espada, espada afilada y también pulida!
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
En Ezequiel 21:6, el profeta es reprendido para manifestar su dolor de forma intensa y pública, simbolizando la gravedad del castigo divino inminente sobre Israel. El mandato de 'gemir con quebranto de tus lomos y amargura ante sus ojos' implica una expresión profunda de aflicción que debe ser visible para el pueblo, buscando así impresionar y advertir de la severidad de los juicios que se aproximan.
Contexto literario
Este versículo forma parte de un pasaje más amplio (Ezequiel 21:1-7) en el que el profeta, tras entregar fielmente las palabras que le fueron dadas, explica la simbología utilizada para que el pueblo comprenda el mensaje. El texto anuncia que la tierra de Israel enfrentará un castigo ineludible y total, representado como una espada de guerra que arrasará sin distinción a justos e injustos por igual, reflejando la ira de Dios contra un pueblo que ha desestimado a sus profetas y ha profanado sus lugares sagrados.
Desarrollo del pasaje
La voz profética revela que el juicio será inevitable y absoluto, afectando desde el sur hasta el norte de la tierra sagrada. El profeta debe expresar su angustia no sólo a través de palabras sino también con signos visibles como el gemido y el quebranto físico que simbolizan una tristeza profunda y desgarradora. Esto debe comunicar al pueblo la seriedad de las consecuencias de su alejamiento de Dios y que no habrá escapatoria ni tregua mientras dure el castigo. La reacción esperada es que el pueblo reconozca la realidad del juicio y se arrepienta, aunque el texto sugiere que la calamidad llegará ineludiblemente, y los corazones se derretirán y los espíritus desfallecerán ante la adversidad.
Nota de lectura
El gesto externo de la aflicción del profeta es una herramienta didáctica para manifestar la irreversible intención divina. Aunque el castigo condena tanto a justos como a malvados, esto no equipara a unos con otros, sino que subraya la justicia de Dios y la profundidad de su enojo contra Israel como comunidad. Además, esta actitud profética refleja un compromiso absoluto, evidenciando que quien habla en nombre de Dios debe también mostrar el peso personal de su mensaje para ser creíble ante el pueblo.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ezekiel 21:1-7. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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