Éxodo 9:17
¿Aún te ensoberbeces contra mi pueblo, para no dejarlos ir?
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
14 Porque esta vez enviaré todas mis plagas sobre ti, tus siervos y tu pueblo, para que sepas que no hay nadie como yo en toda la tierra.
15 Porque ahora podría haber extendido mi mano y herirte a ti y a tu pueblo con pestilencia, y habrías sido eliminado de la tierra.
16 Pero en verdad, para esto te he levantado: para mostrar en ti mi poder y para que mi nombre sea proclamado en toda la tierra.
17 ¿Aún te ensoberbeces contra mi pueblo, para no dejarlos ir?
18 Mira, mañana a esta hora haré que caiga una gran granizada, como nunca ha habido en Egipto desde su fundación hasta hoy.
19 Por eso, manda ahora y protege tu ganado y todo lo que tienes en el campo, porque todo hombre y animal que quede en el campo y no sea recogido a casa, será alcanzado por el granizo y morirá.
20 Quien de los siervos de Faraón temió la palabra del Señor hizo huir a sus siervos y a su ganado a las casas;
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Éxodo 9:17 se ubica en un contexto donde Dios, a través de Moisés, declara su ira contra el faraón debido a su obstinada negativa de liberar al pueblo de Israel. A pesar de que Dios endurece el corazón del faraón, también exige su obediencia para castigar su desobediencia y soberbia. En este diálogo, se enfatiza que la arrogancia del faraón contra el pueblo elegido es, en realidad, una exaltación contra el mismo Dios, lo que justifica su juicio inminente.
Contexto literario
En Éxodo 9:13-21, Dios advierte al faraón que enviará todas sus plagas sin cesar hasta destruirlo, pues su corazón endurecido cierra toda posibilidad de arrepentimiento. Esta serie de plagas sirve para mostrar no solo el poder divino, sino también la paciencia y la longanimidad de Dios ante un pueblo rebelde. Además, se revela que la presencia de un líder tan obstinado es parte del plan divino para manifestar su soberanía y justicia en la historia.
Desarrollo del pasaje
El versículo plantea una pregunta retórica dirigida al faraón: ¿acaso sigue ensoberbeciéndose contra el pueblo de Dios para negarle la libertad? Este cuestionamiento subraya la gravedad de la postura del faraón, pues oponerse al pueblo elegido equivale a desafiar la autoridad divina. La estabilidad del faraón como gobernante y la impotencia de su posición se contrastan con la debilidad y humildad del pueblo de Israel, reforzando que la verdadera autoridad reside en Dios. Según la narrativa, esta confrontación será ejemplar para todas las naciones y generaciones, demostrando que nadie puede resistir a la justicia y poder divinos sin consecuencias.
Nota de lectura
La declaración también refleja una enseñanza sobre la soberanía divina en la historia: Dios puede levantar hombres poderosos y obstinados para cumplimentar sus propósitos, haciendo visible su poder y justicia. A pesar de su juicio estricto, Dios muestra misericordia al ofrecer avisos y oportunidades para evitar el desastre a quienes temen su palabra, evidenciando un equilibrio entre justicia y gracia.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: exodus 9:13-21. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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