Estudio / Éxodo 36 / Versículo 9

Éxodo 36:9

La longitud de cada cortina era de veintiocho codos, y la anchura de cuatro codos; todas tenían la misma medida.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

6 Entonces Moisés dio una orden, y se proclamó por todo el campamento, diciendo: «Ningún hombre ni mujer haga más trabajo para la ofrenda del santuario». Así se impidió al pueblo seguir trayendo.

7 Porque el material que tenían era suficiente para toda la obra que había que hacer, y aún sobraba.

8 Y todos los sabios de corazón entre ellos que hacían la obra del tabernáculo hicieron diez cortinas de lino fino torcido, azul, púrpura y carmesí; con querubines de labor artística las confeccionaron.

9 La longitud de cada cortina era de veintiocho codos, y la anchura de cuatro codos; todas tenían la misma medida.

10 Unió cinco cortinas entre sí, y las otras cinco también las unió entre sí.

11 Hizo lazos de azul en el borde de una cortina, en el extremo de la unión; de igual modo hizo en el borde de la cortina que estaba en la unión de la segunda serie.

12 Hizo cincuenta lazos en una cortina, y cincuenta lazos en el borde de la cortina que unía la segunda; los lazos se correspondían uno con otro.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo describe las dimensiones uniformes de las cortinas que formaban el armazón del tabernáculo, con una longitud de veintiocho codos y un ancho de cuatro codos, indicando que todas las cortinas tenían la misma medida. Esto refleja la coherencia y unidad en el diseño y construcción del lugar santo.

Contexto literario

En Éxodo 36:8-13 se relata la preparación de las cortinas que formarían las paredes del tabernáculo, el santuario temporal donde Dios habitaba en medio de Israel durante su peregrinación por el desierto. Antes de elaborar los muebles del tabernáculo, debió construirse esta estructura flexible y móvil, compuesta por cortinas tejidas y bordadas, que simbolizaban la presencia de Dios en medio de su pueblo.

Desarrollo del pasaje

La característica principal de estas cortinas era su medida estándar, que mostraba orden y uniformidad en su elaboración. Este hecho no sólo reflejaba un aspecto práctico para la construcción, sino que también tenía un valor simbólico: el tabernáculo no era un edificio de piedra o madera, sino que estaba hecho de tejidos finamente bordados que representaban la santidad y belleza de la iglesia visible. Además, la naturaleza móvil y no fija del tabernáculo remite a la condición terrenal y transitoria del pueblo de Dios, aún en marcha y en lucha espiritual en un mundo adverso. La unidad de las cortinas de igual medida puede interpretarse como la unión de las comunidades de creyentes que forman una sola iglesia bajo un único Señor y fe.

Nota de lectura

El tabernáculo, compuesto por estas cortinas uniformes y hermosas, simboliza la iglesia en su estado peregrino: aunque ubicada en el mundo, no tiene su fundamento en él, siendo espiritual, unida y vestida con la gracia del Espíritu. Esta descripción invita a considerar que la verdadera morada de Dios entre los hombres está en la comunión y santidad del pueblo creyente, quienes, aunque de diferentes grupos, forman un solo cuerpo espiritual.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: exodus 36:8-13. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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