Estudio / Éxodo 29 / Versículo 36

Éxodo 29:36

Cada día ofrecerás un becerro como ofrenda por el pecado para la expiación; purificarás el altar cuando hagas expiación por él y lo ungirás para santificarlo.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

33 Comerán aquellas cosas con las cuales se hizo expiación para consagrarlos y santificarlos; pero ningún extraño comerá de ellas, porque son santas.

34 Si queda algo de la carne de la consagración o del pan hasta la mañana, quemarás lo que sobre con fuego; no se comerá, porque es cosa santa.

35 Así harás con Aarón y sus hijos, conforme a todo lo que te he mandado; por siete días los consagrarás.

36 Cada día ofrecerás un becerro como ofrenda por el pecado para la expiación; purificarás el altar cuando hagas expiación por él y lo ungirás para santificarlo.

37 Por siete días harás expiación por el altar y lo santificarás; y el altar será santísimo. Todo lo que toque el altar será santo.

38 Esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos corderos de un año cada día, de manera continua.

39 Ofrecerás un cordero por la mañana y el otro al atardecer.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo Éxodo 29:36 se enmarca dentro del rito de consagración de Aarón y sus hijos como sacerdotes, un proceso lleno de simbolismos y solemnidad para destacar la importancia de su ministerio. Este versículo indica que durante siete días seguidos se debía ofrecer diariamente un becerro como sacrificio expiatorio y que, al hacer la expiación, debía purificarse y ungirse el altar. Esto subraya la necesidad constante de reconciliación y la santificación tanto de los sacerdotes como del lugar donde se ofrece el sacrificio, mostrando que el altar, aunque no es un ser con responsabilidad de pecado, requiere una purificación que lo prepare para recibir los sacrificios y santifique lo que sobre él se presenta.

Contexto literario

El contexto más amplio es la ordenanza dada por Dios mediante Moisés para consagrar a Aarón y sus hijos como sacerdotes del pueblo de Israel. Este rito incluía lavarse, vestirse con ropas santas, ungirse con aceite y ofrecer sacrificios específicos para hacer expiación por ellos mismos y por el altar. La consagración no solo implicaba el inicio de sus funciones, sino también la separación y dedicación total al servicio santificado de Dios, estableciendo un patrón perpetuo para las futuras generaciones. Además, se hace evidente que esta purificación y dedicación son necesarias diariamente durante el periodo inicial, subrayando la gravedad y la santidad del ministerio sacerdotal.

Desarrollo del pasaje

El versículo en cuestión enseña que diariamente, durante los siete días de consagración, se ofrecía un becerro como sacrificio por el pecado para asegurar una continua expiación. Esto revela la realidad de la imperfección humana y la necesidad de purificación constante en el ministerio sacerdotal. Al mismo tiempo, el altar debía ser purificado y ungido para santificarlo, implicando que incluso el lugar sagrado estaba sujeto a la necesidad de limpieza y dedicación para que las ofrendas fueran aceptables. La unción simbolizaba la consagración del altar para su función divina y la preparación de este para recibir el sacrificio que mediaba entre Dios y los hombres. Este ritual indicaba un protocolo detallado que enseñaba a los sacerdotes y al pueblo la solemnidad y la santidad del culto, haciendo claro que el servicio a Dios no era algo trivial ni común.

Nota de lectura

Este rito externo y detallado tiene un significado espiritual más profundo, pues anticipa el sacerdocio único de Cristo, quien es el sumo sacerdote perfecto y eterno, cuya sangre sostiene la verdadera expiación y santificación. También pone de relieve que todos aquellos que sirven a Dios deben estar dedicados, llenos del Espíritu y conscientes de la gravedad de su ministerio, mientras que la santidad del altar representa la pureza y la aceptación necesarias para que su servicio sea elevado y eficaz ante Dios.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: exodus 29:1-37. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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Referencias cruzadas

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Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

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