Estudio / Deuteronomio 19 / Versículo 11

Deuteronomio 19:11

Pero si alguien odia a su prójimo, y le tiende una emboscada, y se levanta contra él y lo hiere de muerte para que muera, y huye a una de estas ciudades,

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

8 Y si el Señor tu Dios ensancha tu territorio, como juró a tus padres, y te da toda la tierra que prometió darles,

9 si guardas todos estos mandamientos que te ordeno hoy, amando al Señor tu Dios y andando siempre en sus caminos, entonces añadirás para ti tres ciudades más, además de estas tres,

10 para que no se derrame sangre inocente en medio de tu tierra que el Señor tu Dios te da como herencia, y no seas culpable de sangre.

11 Pero si alguien odia a su prójimo, y le tiende una emboscada, y se levanta contra él y lo hiere de muerte para que muera, y huye a una de estas ciudades,

12 entonces los ancianos de su ciudad enviarán por él y lo traerán de allí, y lo entregarán en manos del vengador de la sangre, para que muera.

13 No tendrás compasión de él, sino que eliminarás de Israel la culpa de la sangre inocente, para que te vaya bien.

14 No moverás el lindero de tu prójimo, que los antiguos establecieron en tu herencia, en la tierra que el Señor tu Dios te da para poseerla.

Leer el capítulo completo →

Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El pasaje aborda la ley establecida en Deuteronomio 19:1-13 respecto a las "ciudades de refugio", donde se ofrecía protección a quienes habían causado la muerte de otra persona sin intención, es decir, accidentalmente, para evitar que fueran vengados injustamente. Esta regulación busca establecer un equilibrio entre la sangre derramada del inocente y la responsabilidad del homicida, evitando la muerte sin justa causa. Sin embargo, se hace una clara distinción para quienes cometen asesinato voluntario, como en Deuteronomio 19:11, donde una persona que odia a su prójimo y lo mata con premeditación no tiene derecho a acogerse a esas ciudades de refugio y debe ser entregada al vengador de sangre.

Contexto literario

Este fragmento pertenece a un conjunto amplio de leyes dadas al pueblo de Israel en el Antiguo Testamento, concretamente en Deuteronomio 19:1-13, que regulan la justicia en casos de homicidio y la función de las ciudades de refugio. Se enmarca en un sistema legal que busca proteger la vida humana y evitar venganzas injustas, ofreciendo asilo temporal a quienes mataron sin intención, mientras que refuerza la condena contra el asesinato premeditado. Además, se muestra la intención divina de que estas ciudades estén accesibles y preparadas, y la importancia de la justicia civil en la aplicación de estas normas.

Desarrollo del pasaje

El versículo Deuteronomio 19:11 especifica que aquel que, movido por odio, pone una emboscada y mata a su prójimo no puede buscar amparo en las ciudades de refugio. Este texto recalca la severidad con que se considera el homicidio voluntario, sin ofrecer protección legal, ya que estas ciudades solo proveen refugio para muertes accidentalmente ocasionadas. Por tanto, la ley distingue claramente entre homicidio intencional y accidental, asegurando que la justicia castigue adecuadamente al asesino intencional. Además, el pasaje remarca que la autoridad civil tiene el deber de apresar y entregar a estos criminales al vengador de sangre, reforzando el principio de justicia y el rechazo a la impunidad en casos de asesinato deliberado.

Nota de lectura

La distinción normativa entre el homicidio accidental y el asesinato premeditado refleja una profunda preocupación por la justicia y la protección de la vida humana en la sociedad israelita. Esta ley se contrapone a prácticas posteriores donde algunos lugares ofrecían santuario inclusive a criminales voluntarios, lo que el texto rechaza enfáticamente. Además, desde una perspectiva espiritual, se señala que en Cristo no hay refugio para quienes persisten voluntariamente en el pecado, paralelizando la ausencia de asilo para el homicida intencional con la consecuencia de la incredulidad y la rebelión persistentes.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: deuteronomy 19:1-13. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.

Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

Seguí explorando