Deuteronomio 1:37
También el Señor se enojó conmigo por causa de ustedes, y dijo: «Tampoco tú entrarás allá.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
34 Y el Señor escuchó la voz de sus palabras, se enojó y juró, diciendo:
35 «Ciertamente ninguno de estos hombres de esta mala generación verá la buena tierra que juré dar a sus padres,
36 excepto Caleb, hijo de Jefone; él la verá, y a él y a sus hijos daré la tierra que pisó, porque siguió plenamente al Señor».
37 También el Señor se enojó conmigo por causa de ustedes, y dijo: «Tampoco tú entrarás allá.
38 Josué, hijo de Nun, que está delante de ti, él entrará allá; anímalo, porque él hará que Israel la herede».
39 Y sus pequeños, de quienes dijeron que serían presa, y sus hijos, que hoy no saben distinguir entre el bien y el mal, ellos entrarán allá; a ellos la daré, y ellos la poseerán.
40 Pero ustedes, vuélvanse y partan hacia el desierto, por el camino del Mar Rojo».
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Deuteronomio 1:37 refleja la consecuencia directa de la desobediencia y falta de fe del pueblo de Israel al borde de entrar en Canaán. Dios se enojó con Moisés a causa de las acciones y el espíritu rebelde de la gente, determinando que ni Moisés ni la generación incrédula entrarían en la tierra prometida. Este texto subraya cómo el pecado colectivo de desconfianza llevó a un castigo severo incluso para su líder principal.
Contexto literario
En Deuteronomio 1:19-46, Moisés hace un recuento histórico de una crisis significativa en la travesía del pueblo de Israel hacia Canaán. Relata el envío de espías a la tierra prometida, cómo rechazaron la invitación divina de posesionarla debido a un reporte temeroso, la rebelión del pueblo y el castigo que Dios impuso, incluyendo la condena de toda aquella generación a morir en el desierto y la exclusión de Moisés de la entrada a Canaán.
Desarrollo del pasaje
Moisés recuerda el mandato dado por Dios para conquistar Canaán y la oportunidad perdida por la falta de fe. Destaca que a pesar de haber recibido la promesa expresa y manifestaciones tangibles del cuidado divino durante el éxodo y la peregrinación en el desierto, Israel dudó y se rebeló. Como resultado, Dios se enojó no sólo con el pueblo sino también con Moisés, quien había sido provocado por la gente a hablar con hastío y desconfianza. La consecuencia fue clara: Moisés no entraría en la tierra prometida. Esta situación muestra la gravedad del pecado de incredulidad y cómo afecta a toda la comunidad, inclusive a sus líderes.
Nota de lectura
Aunque Moisés no fue el único responsable de la incredulidad del pueblo, su experimento humano y reacción impetuosa le costaron la entrada a Canaán. Se destaca la mezcla de ira y misericordia en la sentencia divina, ya que otro líder, Josué, acompañaría a Israel a poseer la tierra. Además, la siguiente generación, descendiente de la que pecó, sí obtendría la herencia prometida, mostrando la justicia y la paciencia divinas.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: deuteronomy 1:19-46. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.