Estudio / Colosenses 3 / Versículo 8

Colosenses 3:8

Pero ahora, dejen también todo esto: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras indecentes de su boca.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

5 Por tanto, hagan morir en ustedes lo terrenal: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría.

6 Por causa de estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.

7 En ellas también ustedes anduvieron en otro tiempo, cuando vivían en ellas.

8 Pero ahora, dejen también todo esto: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras indecentes de su boca.

9 No se mientan unos a otros, pues se han despojado del viejo hombre con sus obras,

10 y se han revestido del nuevo, que se renueva en conocimiento conforme a la imagen de quien lo creó.

11 Aquí no hay griego ni judío, circunciso ni incircunciso, bárbaro ni escita, esclavo ni libre, sino que Cristo es todo y está en todos.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

En Colosenses 3:8 se nos exhorta a dejar atrás actitudes negativas como la ira, el enojo, la malicia, la blasfemia y las palabras indecentes. Estas conductas representan pasiones desordenadas que contradicen el propósito del evangelio y reflejan impurezas espirituales que deben ser erradicadas del creyente.

Contexto literario

Este versículo forma parte de un pasaje más amplio (Colosenses 3:8-11) donde se insta a los creyentes a abandonar el "viejo hombre" con sus prácticas pecaminosas y a revestirse del "nuevo hombre", renovado en conocimiento y santidad. La enseñanza subraya el cambio integral que el evangelio produce en la persona, afectando tanto sus apetitos como sus pasiones y pensamientos.

Desarrollo del pasaje

El texto remarca que el evangelio no solo cambia conductas externas sino que transforma las facultades superiores del alma, promoviendo el dominio de la razón correcta y la conciencia sobre las pasiones. La ira y el enojo son malas, pero la malicia es aún peor por ser una ira arraigada y consciente. Además, se condenan las expresiones negativas que brotan de estas pasiones, tales como la blasfemia (entendida aquí más como hablar mal de otros), las palabras indecentes y la mentira, todas contrarias a la verdad, la justicia y el amor. Abandonar estas costumbres es coherente con haber puesto fuera el "viejo hombre". La renovación del creyente implica actuar en conformidad con los principios cristianos, sustentados en la luz y el conocimiento que Dios otorga, restaurando la imagen de Dios en el alma. Esta transformación es universal para todos los creyentes sin distinción de origen social o étnico.

Nota de lectura

Este pasaje enfatiza la profunda renovación que el evangelio demanda, no solo en las conductas externas sino en la raíz del corazón, resaltando que la santidad es un deber y un privilegio accesible a todos los que han sido transformados por Cristo, quien es el centro y la totalidad de la vida cristiana.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: colossians 3:8-11. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.

Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

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