1 Corintios 14:28
Pero si no hay intérprete, que guarde silencio en la iglesia y hable para sí mismo y para Dios.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
25 y así los secretos de su corazón quedan al descubierto; y postrándose sobre su rostro, adorará a Dios, reconociendo que verdaderamente Dios está entre ustedes.
26 ¿Qué, pues, hermanos? Cuando se reúnen, cada uno trae un salmo, una enseñanza, una lengua, una revelación, una interpretación. Que todo se haga para edificación.
27 Si alguien habla en lengua desconocida, que sean dos o a lo sumo tres, y por turno; y que uno interprete.
28 Pero si no hay intérprete, que guarde silencio en la iglesia y hable para sí mismo y para Dios.
29 Que hablen dos o tres profetas, y los demás juzguen.
30 Y si a otro que está sentado se le revela algo, que el primero guarde silencio.
31 Porque todos pueden profetizar uno por uno, para que todos aprendan y todos sean consolados.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
En 1 Corintios 14:28 se establece una regulación clara para el ejercicio del don de hablar en lenguas durante la reunión de la iglesia: si no hay intérprete presente que traduzca, quien hable en lenguas debe guardar silencio y usar ese don solo para sí mismo y para Dios, en privado. El objetivo es evitar confusión y desorden, asegurando que la congregación pueda ser edificada y que la comunicación en la asamblea sea comprensible para todos. Sin intérprete, el hablar en lenguas no contribuye al bien común y puede convertirse en una manifestación ostentosa más que en una edificación espiritual.
Contexto literario
El versículo forma parte de un tramo más amplio (1 Corintios 14:26-33) donde Pablo reprende a los corintios por el desorden en sus reuniones. Explica que ellos mezclaban diversos dones espirituales sin orden ni regulación, lo que causaba confusión y perturba la paz de la asamblea. Estas escenas describen los problemas con la manifestación descontrolada de dones como los salmos, las doctrinas, las lenguas y las profecías, y proponen normas para que todo se realice con edificación y en orden.
Desarrollo del pasaje
El pasaje ordena que máximo dos o tres personas hablen en lenguas por reunión y siempre de forma sucesiva, no simultáneamente; además, debe haber un intérprete distinto del hablante para que la congregación entienda y se beneficie. Si no hay intérprete, el que habla debe callar en público y ejercer el don en su devoción individual. De esta forma, se asegura respeto por el bien común y que el culto público no se convierta en un espectáculo desordenado. Esto también refuerza la idea de que la inspiración divina en la iglesia es sobria, racional y sujeta a reglas de decoro y edificación mutua.
Nota de lectura
Este versículo refleja una preocupación central de Pablo sobre el culto cristiano: debe promover la paz, el orden y la edificación de toda la comunidad, no la confusión ni el alarde. La necesidad de intérprete muestra que la finalidad de los dones no es la exhibición personal sino el beneficio común. Además, el apóstol señala que en otras iglesias se mantenían estas reglas, por lo que los corintios debían también ajustarse a ellas para no ser un mal ejemplo ni causar escándalo.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: 1-corinthians 14:26-33. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.