1 Crónicas 26:22
Los hijos de Jehieli: Zetam y Joel, su hermano, quienes estaban a cargo de los tesoros de la casa del Señor.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
19 Estas son las divisiones de los porteros entre los hijos de Coré y los hijos de Merari.
20 Entre los levitas, Ahías estaba a cargo de los tesoros de la casa de Dios y de los tesoros de las cosas consagradas.
21 En cuanto a los hijos de Laadán: los hijos del gersonita Laadán, jefes de las casas paternas de Laadán el gersonita, fueron Jehieli.
22 Los hijos de Jehieli: Zetam y Joel, su hermano, quienes estaban a cargo de los tesoros de la casa del Señor.
23 De los amramitas, izharitas, hebronitas y uzielitas:
24 Sebuel, hijo de Gersón, hijo de Moisés, era el principal sobre los tesoros.
25 Y sus hermanos, descendientes de Eliezer: Rehabías, su hijo; Jesaías, su hijo; Joram, su hijo; Zicrí, su hijo; y Selomit, su hijo.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo 1 Crónicas 26:22 destaca a Zetam y Joel, hijos de Jehieli, quienes tenían la responsabilidad de cuidar los tesoros de la casa del Señor. Estos tesoros no eran solo riquezas materiales, sino también provisiones necesarias para el culto diario, como harina, vino, aceite, sal, combustible y vestimentas sagradas. Además, había tesoros dedicados, a menudo provenientes de los despojos de batallas, entregados como muestra de gratitud por la protección divina. Los encargados de estos tesoros tenían la función de protegerlos contra daños, pérdidas y mal uso, asegurando una administración correcta y honesta.
Contexto literario
El pasaje integra un listado de encargados de diversas funciones dentro del templo en tiempos de David, específicamente en el rango 1 Crónicas 26:20-28, que se enfoca en la administración y custodia de los tesoros del templo. Describe cómo estos tesoros eran mantenidos y resguardados, reflejando la importancia que tenía el templo como centro sagrado y de orden en el pueblo de Israel.
Desarrollo del pasaje
En la antigüedad, el templo contaba con abundantes provisiones para el culto, que requerían un cuidado meticuloso. Los tesoros comprendían elementos materiales y ofrendas monetarias recibidas de los fieles, que servían para sostener las prácticas religiosas y también se reservaban para eventualidades. A este respecto, los tesoreros como Zetam y Joel debían vigilar que nada se deteriorara o se perdiera, y garantizar que los recursos se usaran adecuadamente y con integridad. Además, las ofrendas dedicadas muchas veces eran producto de los despojos de guerra, simbolizando un acto de reconocimiento y devoción hacia Dios. Este sistema también refleja una dimensión espiritual: los tesoros físicos son una manifestación terrenal de la abundancia y provisión que existen en el hogar celestial y en Cristo, considerado el verdadero templo donde se hallan riquezas espirituales incomparables.
Nota de lectura
Es importante notar que la administración de los tesoros no solo tenía un carácter práctico, sino también simbólico y espiritual. La dedicación de despojos y la función de los tesoreros muestran cómo la prosperidad material se entiende en conexión con la gratitud y el servicio a Dios. Además, esta responsabilidad exigía honradez y cuidado, siendo un llamado a administrar todo lo que se recibe para la gloria y beneficio del pueblo sagrado.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: 1-chronicles 26:20-28. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.