1 Crónicas 26:11
Hilkías el segundo, Tebalías el tercero, Zacarías el cuarto; en total, todos los hijos y hermanos de Hosa fueron trece.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
8 Todos estos eran de los hijos de Obed-edom: ellos, sus hijos y sus hermanos, hombres capaces y vigorosos para el servicio; en total, sesenta y dos de Obed-edom.
9 Meshelemías tuvo hijos y hermanos, hombres valientes, en total dieciocho.
10 También Hosa, de los hijos de Merari, tuvo hijos: Simri, el jefe (aunque no era el primogénito, su padre lo designó como jefe),
11 Hilkías el segundo, Tebalías el tercero, Zacarías el cuarto; en total, todos los hijos y hermanos de Hosa fueron trece.
12 Entre ellos estaban las divisiones de los porteros, bajo los jefes, que servían por turnos unos frente a otros en la casa del Señor.
13 Echaron suertes, tanto los pequeños como los grandes, según las casas de sus padres, para asignar cada puerta.
14 La suerte para el oriente cayó a Selemías; luego, para Zacarías, su hijo, consejero prudente, la suerte fue hacia el norte.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo 1 Crónicas 26:11 menciona a Hilkías, Tebalías y Zacarías, entre otros, destacando que en total eran trece los hijos y hermanos de Hosa involucrados en el servicio de porteros del templo. Estos porteros tenían la importante función de custodiar las puertas del templo, regulando el acceso y asegurándose del orden y la pureza en el culto.
Contexto literario
En el capítulo 26 de 1 Crónicas se describe el nombramiento y la organización de los porteros encargados de cuidar las quince puertas del templo de Jerusalén. Este grupo era seleccionado entre hombres considerados capacitados, valientes y responsables, para proteger el santuario de intrusos, ordenar a los fieles y mantener el respeto en el lugar sagrado.
Desarrollo del pasaje
La función de los porteros no sólo era física sino espiritual y social: abrían y cerraban las puertas, controlaban el ingreso, instruían a los adoradores sobre el comportamiento adecuado y rechazaban a los no autorizados o impuros, salvaguardando así la santidad del templo. Los trece hijos y hermanos de Hosa, mencionados en el versículo, formaban parte de estas tareas, evidenciando un compromiso familiar con el servicio a Dios y la custodia de la casa divina. La organización estaba tan rigurosa que las responsabilidades se asignaban por sorteo para cubrir todas las entradas específicas. Además, la genealogía y la escogencia de estos servidores reflejaban una bendición divina que fortalecía sus familias y la comunidad religiosa.
Nota de lectura
El relato histórico subraya que los porteros, más que simples guardianes, eran ministros que ejercían autoridad reconocida en la comunidad, similar a la metáfora utilizada en el Nuevo Testamento acerca de las llaves del reino de los cielos. La elección de encargados fuertes, valientes y sabios indica que Dios provee capacidad y preparación para quienes llama a un servicio específico, valorando tanto la integridad como la competencia. La mención de Hosa y sus hijos ejemplifica cómo la bendición divina puede manifestarse en la reconstrucción y sostenimiento de la vida espiritual y social del pueblo de Israel.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: 1-chronicles 26:1-19. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.