Estudio / Números 28 / Versículo 1

Números 28:1

Y el Señor habló a Moisés, diciendo:

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

1 Y el Señor habló a Moisés, diciendo:

2 «Ordena a los hijos de Israel y diles: Mi ofrenda, mi pan para mis sacrificios encendidos, de aroma agradable para mí, cuidarás de presentarlo a su tiempo señalado.»

3 Y les dirás: «Esta es la ofrenda encendida que ofrecerán al Señor: dos corderos de un año, sin defecto, cada día, como holocausto continuo.

4 Ofrecerás un cordero por la mañana y el otro al atardecer;

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo número 28:1 del libro de Números nos presenta la comunicación directa de Dios a Moisés, iniciando un nuevo conjunto de instrucciones sobre los sacrificios. Aunque estas leyes ya existían, se reiteran debido a que ahora una nueva generación está por entrar en la tierra prometida y enfrentar desafíos particulares. La repetición busca dejar en claro la importancia de la continuidad en la adoración y el cumplimiento de las leyes divinas, especialmente en tiempos de guerra y en un entorno donde convivirán con otros pueblos.

Contexto literario

El pasaje histórico comprende Números 28:1-8, donde se detallan las ordenanzas concernientes a las ofrendas y sacrificios que el pueblo de Israel debía realizar. Durante la larga travesía en el desierto, la observancia de estos sacrificios pudo haber sido irregular o incompleta, según se sugiere en otros textos. Sin embargo, al ingresar en Canaán, tierra de abundancia y mezcla cultural, Dios insiste en el cumplimiento riguroso de estas leyes para mantener la comunión y paz con Él.

Desarrollo del pasaje

El mandato original se dirige a Moisés para que instruya al pueblo sobre la regularidad y calidad de las ofrendas, destacando la importancia de ofrecer el sacrificio diario de un cordero por la mañana y otro por la tarde, conocido como sacrificio continuo. La constancia refleja la necesidad de una relación constante con Dios, similar a la exhortación a orar sin cesar. Además, se ordena que la ofrenda líquida sea de vino fuerte y generoso, simbolizando la entrega de lo mejor a Dios. Esto enseña un principio de dedicación absoluta y calidad en el servicio divino, un eco de la sangre de Cristo y el sacrificio de los mártires que siguen siendo una referencia en la fe.

Nota de lectura

Aunque este conjunto de leyes había sido dado desde el monte Sinaí, su reiteración en este momento histórico tiene un propósito pedagógico y espiritual: establecer un fundamento firme para la nueva generación. La observancia constante de los sacrificios, incluso en tiempo de guerra, subraya que el compromiso con Dios no debe ser descuidado ni desplazado. Además, la calidad del vino indica que el servicio a Dios requiere excelencia y sinceridad, no actos superficiales o mínimos.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: numbers 28:1-8. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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