Lucas 20:12
«Y volvió a enviar un tercero; a éste también lo hirieron y lo echaron fuera.»
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
9 Luego comenzó a contar al pueblo esta parábola: «Un hombre plantó una viña, la arrendó a unos labradores y se fue lejos por mucho tiempo.»
10 «Al tiempo, envió un siervo a los labradores para que le entregaran del fruto de la viña; pero ellos lo golpearon y lo enviaron con las manos vacías.»
11 «Volvió a enviar otro siervo; pero también a éste lo golpearon, lo despreciaron y lo enviaron con las manos vacías.»
12 «Y volvió a enviar un tercero; a éste también lo hirieron y lo echaron fuera.»
13 «Entonces el dueño de la viña dijo: “¿Qué haré? Enviaré a mi hijo amado; tal vez, al verlo, lo respetarán.”»
14 «Pero al verlo, los labradores se pusieron a razonar entre sí: “Este es el heredero; vengan, matémoslo para que la herencia sea nuestra.”»
15 «Y lo echaron fuera de la viña y lo mataron. ¿Qué hará entonces el dueño de la viña con ellos?»
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo de Lucas 20:12 forma parte de una parábola donde se retrata a unos arrendatarios que maltratan y rechazan a los enviados del dueño de una viña para recolectar sus frutos. El comentarista señala que esta historia simboliza a la nación judía que, al rechazar a los profetas enviados por Dios y finalmente a Jesús, pierde sus privilegios y se condena a la ruina. En ese contexto, enviar un tercer siervo y que lo hirieran refleja la persistencia de Dios enviando mensajeros para llamar al arrepentimiento, y la obstinación de los destinatarios en ignorar y maltratar esos llamados.
Contexto literario
La parábola en Lucas 20:9-19 critica la falta de reconocimiento de la autoridad de Jesús por parte de las autoridades judías, ilustrando cómo estos rechazaron y maltrataron profetas y finalmente al mismo Hijo de Dios, buscando apoderarse ilegítimamente de la viña, que representa la heredad y bendiciones que Dios había confiado a su pueblo.
Desarrollo del pasaje
El versículo describe una acción reiterativa: tras enviar un tercero, este también fue golpeado y echado fuera, simbolizando que, a pesar de múltiples intentos de llamar a cuenta a los arrendatarios para que cumplieran su responsabilidad, estos persistieron en la rebeldía. Textualmente, esto muestra la creciente violencia y desprecio hacia los mensajeros, reflejando la progresiva desobediencia del pueblo hacia Dios. El comentarista explica que esta parábola señala cómo Dios plantó la viña (la iglesia, el pueblo elegido) y la dejó en manos de estos arrendatarios, quienes eran responsables de cuidarla y dar frutos, pagando su 'renta' con obediencia y fidelidad. La negativa a reconocer la autoridad de los siervos de Dios culmina con el rechazo de su propio Hijo, lo que conduce a la pérdida definitiva del control sobre la viña.
Nota de lectura
Este pasaje subraya la gravedad de rechazar la autoridad divina y sus ministros, mostrando que tal negligencia y rebelión conllevan consecuencias severas y definitivas. El contexto más amplio de la parábola y su relación con la historia de Israel permite entender la seriedad del mensaje: mientras que los siervos enviados antes fueron rechazados y maltratados, el rechazo final y definitivo fue hacia el hijo mismo, lo que confirmó la ruptura entre Dios y esos arrendatarios. Este versículo es parte de la serie que ilustra esa dinámica progresiva de rechazo y violencia hacia los enviados de Dios.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: luke 20:9-19. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.