Lamentaciones 3:59
Señor, has visto mi agravio; juzga mi causa.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
56 Oíste mi voz; no cierres tu oído a mi suspiro, a mi clamor.
57 Te acercaste el día que te invoqué y me dijiste: «No temas».
58 Señor, defendiste la causa de mi alma; redimiste mi vida.
59 Señor, has visto mi agravio; juzga mi causa.
60 Has visto toda su venganza y todas sus maquinaciones contra mí.
61 Has oído, Señor, su afrenta y todas sus maquinaciones contra mí;
62 Los labios de los que se levantan contra mí, y sus planes contra mí todo el día.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
En Lamentaciones 3:59, el profeta hace una apasionada apelación a la justicia divina, reconociendo que Dios está plenamente consciente de la injusticia y el daño que ha sufrido sin motivo alguno. Este versículo expresa su confianza en que Dios, como juez omnisciente, examina su causa verdadera y juzgará con rectitud, a pesar de que sus enemigos intentan mancillar su nombre y causarle sufrimiento injustificado.
Contexto literario
Este versículo se encuentra en un pasaje que abarca Lamentaciones 3:55-66, donde se despliega una lucha interna entre la desesperación y la esperanza en el profeta. A lo largo de este segmento, él alterna entre expresar quejas y ofrecerse consuelo, reflejando esa batalla entre el temor y la fe. El contexto histórico incluye el sufrimiento colectivo por la destrucción y opresión de Jerusalén, en medio del cual el profeta busca sostener la esperanza en la bondad y justicia de Dios.
Desarrollo del pasaje
En los versículos próximos, el profeta se consuela recordando la experiencia pasada de la bondad y presencia cercana de Dios, incluso en la aflicción profunda. Reconocen que aunque han estado en circunstancias oscuras y dolorosas, han sido escuchados y defendidos en oración. En el versículo 59, él apela a la justicia y conocimiento total de Dios sobre la malicia, planes y calumnias que sus enemigos han dirigido contra él, afirmando que Dios ha visto claramente su inocencia y sufrimiento injusto. Con esta convicción, le encarga a Dios juzgar su caso y retribuir a quienes lo han atacado conforme a sus acciones y según las justas amenazas contenidas en la ley divina. Esta confianza en el juicio divino es la culminación de la lucha interna entre lamentación y esperanza.
Nota de lectura
Este pasaje resalta que, aunque el profeta enfrenta dudas y temor, la fe en la justicia y omnisciencia de Dios le da la fortaleza para reivindicarse ante el sufrimiento. Además, refleja que Dios conoce no solo las acciones visibles sino también las intenciones y pensamientos ocultos de sus enemigos. La súplica en el versículo 59 muestra la convicción de que Dios no ignora el agravio sufrido y que la justicia final recae en Él, lo que brinda consuelo y esperanza para quienes padecen injusticias aparentemente impunes.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: lamentations 3:55-66. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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