Juan 18:10
Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó, hirió al siervo del sumo sacerdote y le cortó la oreja derecha. El siervo se llamaba Malco.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
7 Entonces les preguntó de nuevo: «¿A quién buscan?» Y ellos respondieron: «A Jesús de Nazaret».
8 Jesús respondió: «Ya les he dicho que yo soy. Si me buscan a mí, dejen que estos se vayan».
9 Esto fue para que se cumpliera la palabra que había dicho: «De los que me diste, no he perdido a ninguno».
10 Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó, hirió al siervo del sumo sacerdote y le cortó la oreja derecha. El siervo se llamaba Malco.
11 Jesús le dijo a Pedro: «Guarda tu espada en la vaina. ¿Acaso no debo beber la copa que el Padre me ha dado?»
12 Entonces la compañía de soldados, el comandante y los alguaciles de los judíos arrestaron a Jesús y lo ataron.
13 Primero lo llevaron ante Anás, que era suegro de Caifás, el sumo sacerdote de aquel año.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El episodio descrito en Juan 18:10 muestra a Pedro sacando su espada para defender a Jesús en el momento de su arresto, hiriendo al siervo del sumo sacerdote llamado Malco. Este acto refleja la tensión creciente en el enfrentamiento entre Jesús y sus agresores. Sin embargo, este acto de defensa violenta no previene el arresto, destacando la determinación de Jesús de cumplir su misión a pesar de la oposición física y la traición inminente.
Contexto literario
Este versículo es parte del relato que abarca Juan 18:1-12, que narra el inicio de la pasión de Jesús. Tras haber enseñado y orado, Jesús se dirige con sus discípulos al huerto de Getsemaní, un lugar habitual de retiro y oración para Él. Allí, es traicionado por Judas y arrestado por una comitiva enviada por los principales sacerdotes, entre ellos soldados romanos y sirvientes judíos, en un ambiente de tensión y expectación.
Desarrollo del pasaje
La acción de Pedro al sacar la espada y herir a Malco simboliza un intento humano de resistencia ante la injusticia y la violencia que se avecina contra Jesús. No obstante, esta defensa física es superada por la voluntad de Jesús, quien voluntariamente se entrega para ser preso. Este gesto de Pedro contrasta con la calma y la determinación de Jesús, quien no busca evitar su sufrimiento aunque conoce previamente lo que va a acontecer. La historia subraya cómo Jesús enfrenta el conflicto no con violencia sino con aceptación y fortaleza espiritual, preparando así a sus seguidores para la prueba que se avecina.
Nota de lectura
Es importante notar que Jesús, aunque estaba rodeado por una fuerza numerosa y preparada para arrestarlo, no se esconde ni evade su destino, sino que sale a su encuentro con serenidad. La intervención de Pedro, aunque valiente, no modifica el desarrollo de los acontecimientos, mostrando la soberanía de Jesús sobre la situación y ofreciendo un modelo de fortaleza espiritual frente a la adversidad.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: john 18:1-12. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.