Job 34:29
Si Él concede paz, ¿quién podrá perturbarla? Y si oculta su rostro, ¿quién podrá mirarlo? Sea esto contra una nación o contra un solo hombre,
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
26 Los hiere como a malvados, a la vista de todos,
27 porque se apartaron de Él y no consideraron ninguno de sus caminos,
28 y el clamor del pobre llegó hasta Él, y Él escuchó el grito de los afligidos.
29 Si Él concede paz, ¿quién podrá perturbarla? Y si oculta su rostro, ¿quién podrá mirarlo? Sea esto contra una nación o contra un solo hombre,
30 para que no reine el impío y el pueblo no caiga en la trampa.
31 Ciertamente es justo decir a Dios: “He llevado castigo, no ofenderé más;
32 Enséñame lo que no veo; si he cometido maldad, no lo haré más».
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo 34:29 de Job refleja la soberanía absoluta de Dios sobre la paz y el bienestar de naciones y personas. Cuando Dios otorga tranquilidad, ninguna fuerza puede alterar esa paz; pero si Él se retira y oculta su favor, nadie puede confrontar esa ausencia ni soportar su juicio. Esto muestra que la estabilidad externa e interna depende enteramente de la disposición divina y que el poder humano es limitado ante la voluntad de Dios.
Contexto literario
En los versículos 16 a 30 de Job 34, Elihu se dirige principalmente a Job para exhortarlo a reconocer la justicia y autoridad inapelable de Dios. Aquí se aborda la imposibilidad para cualquier criatura de juzgar o contradecir a Dios, quien obra siempre con rectitud y en su tiempo exacto. Se explica que Dios domina tanto sobre individuos como sobre pueblos enteros, y su juicio es inmutable y justo, ejerciendo control absoluto sobre el orden social y personal.
Desarrollo del pasaje
Elihu subraya que discutir o condenar las acciones de Dios es una presunción fuera de lugar, pues Él gobierna con justicia perfecta, no favorece ni a ricos ni a pobres, y su poder puede desmantelar gobiernos y reyes cuando quiere. También enfatiza que Dios observa todo en secreto, no hay nada oculto para Él. Así, cuando Él da paz, nadie puede perturbarla, porque esa paz proviene directamente de su soberanía. Por el contrario, si Dios retira su favor, nadie puede soportar su enojo ni intervenir en su decisión. Esta realidad confirma que todo lo que acontece, ya sea a nivel nacional o personal, está bajo su control absoluto y que la sumisión a su voluntad es la única postura sabia frente al sufrimiento y la justicia divina.
Nota de lectura
Este pasaje invita a la reflexión sobre la humildad humana ante la omnipotencia de Dios y la justicia de sus actos. La paz que Dios concede es invulnerable, pues ningún poder puede alterarla sin su permiso; de igual manera, su justicia es implacable y definitiva, mostrando que la vida individual y colectiva está gobernada por su providencia y juicio soberanos.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: job 34:16-30. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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