Jeremías 25:38
Como león ha dejado su guarida; porque su tierra ha quedado desolada a causa del furor del opresor y por la ira ardiente de él.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
35 No habrá refugio para los pastores, ni escape para los principales del rebaño.
36 Se oirá el clamor de los pastores y el aullido de los principales del rebaño, porque el Señor ha destruido sus pastizales.
37 Las moradas apacibles han sido arrasadas por el ardor de la ira del Señor.
38 Como león ha dejado su guarida; porque su tierra ha quedado desolada a causa del furor del opresor y por la ira ardiente de él.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Jeremías 25:38 usa la imagen de un león que abandona su guarida para ilustrar la destrucción total causada por la ira divina manifestada a través del invasor opresor, es decir, el ejército babilónico. Esta metáfora destaca la ferocidad y la inevitabilidad del juicio que Dios ha decidido sobre las naciones que han despreciado su autoridad y corrupción moral.
Contexto literario
En el contexto de Jeremías 25:30-38, Dios anuncia la guerra y desolación que Babilonia traerá sobre Jerusalén y las naciones circundantes. Jerusalén, patria del templo y centro espiritual para los pueblos vecinos, que debían acudir allí para aprender del camino de Dios, se torna en blanco de juicio no solo por su pecado, sino también como consecuencia de la conducta de las naciones aledañas, que no respetaron ese santuario ni la ley divina. La guerra es presentada como un acto divino de justicia para castigar una generalizada rebelión contra Dios.
Desarrollo del pasaje
La imagen del león que ha dejado su guarida (versículo 38) simboliza la acción activa y agresiva de Dios contra sus enemigos, representados por los invasores babilónicos. El león no está meramente presentando un peligro latente, sino uno en busca de su presa, rugiendo para amedrentar y someterla. La tierra que antaño era fértil y pacífica queda desolada por la furia del opresor, efecto directo de la ira de Dios. Este juicio es parte de un proceso que incluye el derramamiento de sangre, la dispersión y el entierro ausente de los muertos, reflejo de una calamidad que afecta a todos, incluso a los inocentes y pacíficos.
Nota de lectura
La metáfora del león enfatiza que el juicio divino no es arbitrario, sino una respuesta justa y poderosa a la persistente rebelión y maldad de las naciones. Aunque la devastación es profunda, la advertencia y la experiencia de estas consecuencias buscan que las naciones aprendan y se reformen, evidenciando que Dios es soberano y que su ira brota solo tras haber sido provocada por el pecado.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: jeremiah 25:30-38. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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