Génesis 38:7
Pero Er, el primogénito de Judá, fue malo ante los ojos del Señor, y el Señor le quitó la vida.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
4 Concibió de nuevo y dio a luz otro hijo, y ella le puso por nombre Onán.
5 Aún volvió a concebir y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Selá. Judá estaba en Quezib cuando ella lo dio a luz.
6 Judá tomó para Er, su primogénito, una esposa llamada Tamar.
7 Pero Er, el primogénito de Judá, fue malo ante los ojos del Señor, y el Señor le quitó la vida.
8 Entonces Judá dijo a Onán: «Únete a la esposa de tu hermano y cumple con ella el deber de cuñado, para dar descendencia a tu hermano».
9 Pero Onán sabía que la descendencia no sería suya; y cuando se unía a la esposa de su hermano, derramaba el semen en tierra para no darle descendencia a su hermano.
10 Lo que hacía desagradó al Señor, y también a él le quitó la vida.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Génesis 38:7 relata cómo Er, el hijo mayor de Judá, fue considerado malvado ante los ojos de Dios, y como consecuencia, Dios le quitó la vida. Este versículo ilustra la gravedad del pecado y la justicia divina inmediata sobre quienes se apartan del camino correcto, incluso en edades tempranas y dentro de familias significativas en la historia de Israel.
Contexto literario
El capítulo 38 de Génesis narra un episodio en la vida de Judá, hijo de Jacob, destacando sus decisiones personales y familiares alejadas de la comunidad israelita y de la obediencia a Dios. Diputado del pacto original, Judá se asocia con cananeos y toma decisiones matrimoniales impulsivas y poco sabias, tanto para él como para sus hijos. Estas acciones se desarrollan en un contexto donde la fidelidad a Dios y la conducta moral son fundamentales en la preservación del linaje y las promesas divinas.
Desarrollo del pasaje
Judá se separa temporalmente de sus hermanos y se hace amigo de Hirah, un hombre de Adulam, con quien establece una relación cercana. Influenciado por esta amistad, Judá se casa con una mujer cananea sin consultar a su familia, un paso imprudente que lleva a consecuencias negativas. De este matrimonio nacen tres hijos: Er, Onán y Selá. Er, el primogénito, es descrito como malvado ante Dios, y su conducta le conduce a una muerte temprana ordenada por el Señor. Posteriormente, el texto relata la complicada situación familiar con Onán y Selá, enfatizando la importancia de la obediencia a las tradiciones y la gravedad de la rebelión frente a Dios. La historia evidencia cómo las malas decisiones en la juventud y la elección de malas compañías pueden conducir a tragedias familiares y espirituales.
Nota de lectura
Este pasaje también advierte sobre el impacto duradero de las malas influencias y decisiones apresuradas en la vida personal y familiar. Resalta la importancia de la sabiduría y la guía de los mayores para evitar consecuencias fatales, así como la seriedad con que Dios juzga las malas acciones, incluso en jóvenes que aún están empezando su camino.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: genesis 38:1-11. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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