Génesis 35:12
«La tierra que di a Abraham y a Isaac, te la doy a ti; y a tu descendencia después de ti la daré».
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
9 Dios se le apareció de nuevo a Jacob cuando venía de Padán-Aram y lo bendijo.
10 Dios le dijo: «Tu nombre es Jacob, pero ya no te llamarás Jacob; tu nombre será Israel». Y así le puso el nombre de Israel.
11 Dios le dijo: «Yo soy el Dios Todopoderoso. Sé fecundo y multiplícate. De ti saldrá una nación y una asamblea de naciones, y de ti nacerán reyes».
12 «La tierra que di a Abraham y a Isaac, te la doy a ti; y a tu descendencia después de ti la daré».
13 Dios se apartó de él en el lugar donde había hablado con él.
14 Jacob erigió una piedra en el lugar donde Dios le había hablado, una piedra como señal. Sobre ella derramó una ofrenda líquida y también aceite.
15 Jacob llamó Betel al lugar donde Dios le había hablado.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Génesis 35:12 forma parte de una promesa divina reafirmada a Jacob, en la que Dios le otorga a él y a su descendencia la tierra que antes había dado a Abraham e Isaac. Esta es una confirmación espiritual y territorial, asegurando que la herencia de Jacob será sólida y duradera, conectada a los pactos previamente hechos con sus antepasados. La importancia yace en la continuidad del pacto y en la garantía de permanencia tanto para él como para sus descendientes en la tierra prometida.
Contexto literario
Dentro del rango histórico de Génesis 35:6-15, Jacob y su familia han llegado a Betel, lugar significativo donde Jacob erige un altar para honrar y dar gracias a Dios, recordando las misericordias recibidas y buscando la continuación de su favor. En este contexto, Dios se le aparece para renovar su nombre y confirmar la alianza hecha, prometiéndole una descendencia grande y una tierra heredable, senda que conecta la experiencia de Jacob con la de sus antecesores, Abraham e Isaac.
Desarrollo del pasaje
El relato en este tramo muestra cómo, tras un acto de adoración y sacrificio en Betel, Dios se manifiesta a Jacob para ratificar su nombre y renovar el pacto. La promesa mencionada en el versículo destaca que la tierra dada a Abraham y a Isaac ahora es concedida a Jacob y a sus descendientes, reafirmando la herencia y la bendición divina. Esta herencia no es tanto un premio inmediato sino una promesa que se prolonga en la historia del pueblo de Israel, con una doble garantía: descendencia numerosa y una tierra propia. El texto refleja la relación de Dios con sus elegidos, que permanece a lo largo de las generaciones y se manifiesta en la tierra y la descendencia.
Nota de lectura
El territorio descrito es mostrado como un legado divino que trasciende generaciones, subrayando la continuidad y fidelidad del pacto de Dios. Aunque el lugar Betel era un espacio sagrado y recordatorio de la presencia divina, también se resalta que la relación con Dios es central para dar sentido a las prácticas religiosas y a las promesas recibidas. Las bendiciones de descendencia y tierra nunca están alejadas, lo que refleja una dimensión tanto espiritual como concreta de las promesas divinas.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: genesis 35:6-15. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.