Génesis 1:19
Y fue la tarde y la mañana del cuarto día.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
16 Y Dios hizo las dos grandes luces: la luz mayor para gobernar el día, y la luz menor para gobernar la noche; también hizo las estrellas.
17 Y Dios las colocó en el firmamento del cielo para alumbrar sobre la tierra,
18 para gobernar el día y la noche, y para separar la luz de la oscuridad. Y Dios vio que era bueno.
19 Y fue la tarde y la mañana del cuarto día.
20 Y Dios dijo: «Que las aguas produzcan en abundancia seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra en el firmamento abierto del cielo».
21 Y Dios creó los grandes monstruos marinos y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron en abundancia según su especie, y toda ave alada según su especie. Y Dios vio que era bueno.
22 Y Dios los bendijo, diciendo: «Sean fecundos y multiplíquense, y llenen las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra».
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Génesis 1:19 concluye la narración de la obra del cuarto día, en el que Dios creó el sol, la luna y las estrellas. Estos cuerpos celestes no son descritos en su naturaleza o propiedades científicas, sino en su relación con la tierra, para servir como luces que regulan el tiempo y orientan la vida humana. La frase “Y fue la tarde y la mañana el cuarto día” señala la finalización de este proceso ordenado de creación, subrayando la estructura temporal que Dios impuso sobre el mundo.
Contexto literario
Este versículo forma parte del relato de Génesis 1:14-19, que describe la creación de las luces en el firmamento durante el cuarto día. A diferencia de la primera luz creada en el día uno, estas luces están organizadas y asignadas funciones específicas para distinguir tiempos, estaciones y para proporcionar luz sobre la tierra que permita trabajar y vivir con orden y propósito. El firmamento, creado el segundo día, se vuelve funcional y bello gracias a la colocación de estas luminarias.
Desarrollo del pasaje
El texto destaca que el sol es la luz principal, la más grande y gloriosa, ofreciendo calor y luz esencial para la vida. La luna, aunque menor y dependiente de la luz solar, es importante por gobernar la noche y servir como guía. Las estrellas, numerosas y variadas, también tienen un papel subordinado más que por su tamaño o brillo, por su utilidad para la tierra. Dios diseñó estas luces no para sí mismas ni para seres celestiales, sino para el hombre, reflejando la prioridad de la creación humana y la ordenada disposición del universo. Además, se señala que estas luces actúan como “gobernantes” de los tiempos, sin tener dominio absoluto, sino según la voluntad divina. Este orden y funcionalidad rechazan cualquier idea de idolatría hacia los astros.
Nota de lectura
Es importante notar que las descripciones no buscan un estudio astronómico, sino teológico y práctico, enfatizando la soberanía de Dios y la utilidad de su creación para el ser humano. La estructuración del tiempo y la luz como dones para la vida disciplinada invitan también a un reconocimiento y adoración diaria a su creador, quien dispuso la regularidad de los días y las noches, marcando un ritmo sagrado para la existencia humana.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: genesis 1:14-19. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.