Deuteronomio 11:19
Y las enseñarán a sus hijos, hablándoles de ellas cuando estés sentado en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
16 Cuídense, no sea que su corazón se engañe y se aparten, y sirvan a otros dioses y los adoren;
17 y se encienda la ira del Señor contra ustedes, y cierre los cielos para que no haya lluvia, y la tierra no produzca su fruto, y perezcan pronto de la buena tierra que el Señor les da.
18 Por tanto, pondrán estas palabras mías en su corazón y en su alma, y las atarán como señal en su mano, y serán como frontales entre sus ojos.
19 Y las enseñarán a sus hijos, hablándoles de ellas cuando estés sentado en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.
20 Y las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas,
21 para que se multipliquen tus días y los días de tus hijos en la tierra que el Señor juró dar a tus padres, como los días de los cielos sobre la tierra.
22 Porque si guardan cuidadosamente todos estos mandamientos que les ordeno, para cumplirlos, amando al Señor su Dios, andando en todos sus caminos y siguiéndolo a él,
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Deuteronomio 11:19 destaca la importancia de enseñar las palabras y mandamientos de Dios a los hijos de manera constante y en todo momento. La instrucción es explícita: hablar de la ley divina en el hogar al sentarse, en el camino al andar, antes de dormir y al levantarse. Esta práctica tiene como finalidad arraigar la ley en el corazón y la vida diaria, asegurando que los valores y enseñanzas divinas se mantengan vivos y se transmitan generacionalmente.
Contexto literario
Este versículo forma parte de un pasaje más amplio (Deuteronomio 11:18-25) en el que Moisés recuerda a Israel los mandatos dados para su obediencia y fidelidad a Dios. Se enfatiza la internalización de la ley como guía y protección para el pueblo. Se promete prosperidad, seguridad y éxito en la posesión de la tierra como resultado de mantener el compromiso con Dios y enseñar sus mandamientos a las nuevas generaciones.
Desarrollo del pasaje
El comentario histórico señala tres directrices centrales para la relación con la palabra de Dios: el corazón debe ser su depósito, la mirada debe estar fija en ella y la lengua debe hablar de ella habitualmente, especialmente con los hijos. Esto implica que la enseñanza activa y constante de la ley divina en el hogar es la base para una sociedad piadosa y fuerte. La educación religiosa de los niños es vista como el camino para preservar la religión y garantizar la prosperidad nacional y personal, pues la obediencia a Dios resulta en protección y éxito duradero ante enemigos y dificultades.
Nota de lectura
La instrucción de hablar de las enseñanzas divinas en distintos momentos del día busca integrar la fe en la rutina cotidiana, no como un acto ocasional sino como un estilo de vida continuo y visible. Esto refleja la prioridad que la comunidad debía dar a la educación espiritual para sostener su identidad y asegurar su bienestar colectivo en la tierra prometida.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: deuteronomy 11:18-25. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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